
Tuve un sueño José, pero no pude comprender bien de qué se trataba, me parece que se trataba del nacimiento de nuestro hijo.
Sí, era acerca de esto. La gente estaba haciendo preparativos, con cuatro semanas de nticipación.
Adornaban sus casas con papeles de colores brillantes, estrenaban ropa, salían de compras muchas veces y adquirían numerosos regalos que no eran para nuestro hijo, los envolvían en hermosos papeles y los ataban con preciosos moños y los ponían debajo de un árbol.
Sí, un árbol, José, adentro de sus casas, un árbol decorado, con sus ramas llenas de esferas y un gran número de adornos, unos que despedían una luz encantadora.
En la punta más alta del árbol había una figura se parecía una estrella o un ángel.
¡Oh! era verdaderamente hermoso, todos estaban felices y sonrientes, emocionados por los regalos que se daban unos a otros.
Pero, José, no quedó ninguno para nuestro Hijo.
Sabes, creo que no lo conocen pues nunca mencionaron su nombre.
¿No te parece extraño que la gente se meta en tantos problemas,para celebrar el cumpleaños de alguien que ni siquiera conocen?
Tuve la extraña sensación de que sí nuestro Hijo hubiera estado en esa fiesta hubiese sido un extraño solamente.
Para esa gente el ambiente era hermoso y todo el mundo se veía feliz;pero yo sentí enormes ganas de llorar.
¡Qué tristeza para Jesús, no ser invitado a su propia fiesta de cumpleaños!
Estoy muy contenta porque sólo fue un sueño, ¡Imagínate José si este sueño hubiera sido realidad!
2 comentarios:
Muy lindo...está escrito con el alma y con tinta del corazón.
Otra manifestación más de tu gran capacidad creativa.
Es hora ya de ir pensando en un cuento, cierto?
Un beso
Jaime, lamento desilucionarte pero no es de mi creatividad, yo solo lo transcribi esta carta la tengo hace tiempo, me encanta por que es lo que debe pensar nuestra madre María, pero no es mi creación
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